Un fin de semana para relajar la semana pasada o pesada... El cumple de Karito en el que me reí tanto. Porque estaba Galu, y Luciana con unos zancos al estilo tropicalisima. Y plaf, plaf. El espejo que se rompía, Karito que subía y bajaba las escaleras con todo lo que eso significaba para sus pocas ganas de moverse. Por las chanchadas que decia Nahir en la camioneta, la ronda de amigos, los pasitos, el loco de la bombilla, el barman que se llamaba Martín, las fotos. Sí, porque no puede faltar la cámara. Siempre hay anécdotas/gastadas para aplacar los efectos deprimentes, las caras largas, el sueño, las ojeras, el mal humor de los lunes.